La noble labor de los periodistas, que es la de principalmente informar, se ampara en el artículo 2° de nuestra Constitución Política, la cual establece en el inciso 4° que: “Toda persona tiene derecho a las libertades de información, opinión, expresión y difusión del pensamiento mediante la palabra oral o escrita o la imagen, por cualquier medio de comunicación social (...)”; sin embargo, este sacrificado oficio que engrandece a quienes lo ejercen con ética y responsabilidad se ve ensombrecido muchas veces por el mal actuar de siniestros personajes que priorizan el chisme, el rumor y la calumnia antes que la verdad.Este es el caso de algunos seudo comunicadores en Juanjuí que pasan por alto el principio del respeto a la persona humana y sobre todo pareciera que desconocen que el derecho de uno termina donde empieza el derecho de los demás. Quiero creer que estos individuos ignoran una parte también fundamental de nuestra Constitución, por lo tanto si desconocen ello, entonces no tienen autoridad suficiente para reclamar credibilidad; me estoy refiriendo al inciso 7° del mismo artículo 2° que establece: “Toda persona tiene derecho al honor y a la buena reputación, a la intimidad personal y familiar (…) Toda persona afectada por afirmaciones inexactas o agraviada en cualquier medio de comunicación social tiene derecho a que éste se rectifique en forma gratuita, inmediata y proporcional, sin prejuicio de las responsabilidades de ley.” El asunto está clarísimo, no hay vuelta que darle, pues una cosa es la libertad de expresión respetando la dignidad y la honra de los seres humanos y otra cosa muy distinta es el libertinaje de expresión que encumbra la agresión verbal como instrumento principal.
En este contexto sombrío que tanto daño le hace a nuestra sociedad, irrumpen a quienes yo llamo “los izquierdosos”, que ya se olvidaron de sus “luchas contra la corrupción” y sus berrinches contra el sistema establecido, ahora que son gobierno municipal no quieren un Frente Cívico fortalecido y haciendo uso de esa prensa amarilla no quieren la presencia de fiscalizadores, pues les resulta incómodo debatir, dialogar, polemizar con gente preparada, jamás se imaginaron por ejemplo un Frente Cívico encabezado por un Abogado y por ello se llega al extremo infantil y acomplejado de catalogar de “pitucos” a todos sus integrantes, es decir hoy por hoy descargan todas sus ráfagas sin sentido con el sólo propósito de desacreditar a la organización del Frente Cívico y de desprestigiar la buena reputación de su Presidente; sin lugar a dudas esa es la misión malévola que hoy cumplen “los izquierdosos” que alguna vez dijeron NO a la corrupción y que al parecer hoy forman parte de ese sistema contra el cual despotricaban ayer.
Alguna vez un personaje distinguido dijo: “Sal de tu pueblo, edúcate y luego regresa para crear corriente de opinión y aportar en su desarrollo”; sin embargo la lógica les dice a los temerosos lo contrario, son estos ilusos con tendencia al mal que ni siquiera han nacido en Juanjuí, quienes creen que los juanjuínos educados fuera no debemos volver.
Pareciera que existe un temor a que los profesionales juanjuínos educados fuera de nuestra tierra volvamos, pareciera que la mediocridad en la que se mueven les hace sentir temor a perder un espacio ganado en base a lo cotidiano y ordinario. ¿Acaso existe temor al debate alturado, existe temor a la polémica instruida? Pareciera que sí, porque de otra forma no se explica que alguien sin motivo alguno ataque apasionadamente con insultos y calumnias a una persona que es superior académica y moralmente. Decía Séneca: “El insulto y la calumnia son las herramientas que usan los incapaces”; yo además agrego que la difamación es la impotencia de los mediocres.
Es preocupante que nuestra sociedad se esté hundiendo en lo barato y nos dejemos influenciar por quienes lejos de querer contribuir con el desarrollo lo único que buscan es llevarnos al enfrentamiento entre nosotros, fomentar una cultura de violencia verbal desproporcionada, incentivar al odio y al resentimiento incomprendido. Así no se construye una sociedad en valores, porque esencialmente hay que comprender que la vida en sí misma es un reto al cual debemos enfrentarnos para construir un mundo mejor, para que las generaciones del futuro reciban una sociedad más justa, más civilizada, más tolerante, más humana.
Hasta la próxima.
La semana pasada, luego de culminar las celebraciones por el aniversario de la Provincia de Mariscal Cáceres, surgió en la escena política lo que algunos han denominado la primera crisis municipal que afronta el Prof. Renán Saavedra Sandoval en lo que va de su período. Tal calificativo se ajustaría a los hechos si tenemos en cuenta que hablar sobre planillas con trabajadores fantasmas y la presunta sobrevaloración de la compra de un terreno es cosa seria.



